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viernes, 18 de diciembre de 2020

Síndrome de Asperger: Tratamiento

 Tratamiento 

El tratamiento coordina terapias que abordan los tres grandes síntomas del trastorno: mala comunicación, rutinas obsesivas y torpeza física. Este tipo de programa suele incluir:

  • Capacitación sobre habilidades sociales, tipo de terapia grupal. 
  • Terapia conductual cognitiva, un tipo de terapia del "habla", que ayuda a los niños a manejar mejor sus emociones y disminuir sus rutinas repetitivas. 
  • Medicamentos, para enfermedades coexistentes como depresión y ansiedad. 
  • Terapia ocupacional o física para aquellos niños con problema de integración sensorial o mala coordinación motora. 
  • Terapia sobre habla y lenguaje. 
  • Capacitación y apoyo para padres. 

Es especialmente importante que todo tipo de terapia se integre en su vida cotidiana y todos sus entornos: familia, colegio, pandilla… Y como dato de interés es preciso nombras que la alimentación también juega un importante papel en el tratamiento de esta enfermedad siendo los alimentos con omega 3 los que sirven de más ayuda.

Bibliografía: 

jueves, 17 de diciembre de 2020

Psicosis paranoide: Tratamiento

 Tratamiento

La psicosis paranoide o trastorno delirante es un tipo de desorden difícil de tratar, dado que en la mayor parte de los casos el paciente cree firmemente sus delirios y, por lo tanto, se niega a buscar ayuda para evitarlos. Es por ello que frecuentemente resulta necesario combinar un tratamiento farmacológico y psicoterapia. 


Respecto al primero de ellos, es habitual el uso de antipsicóticos y antidepresivos, aunque estos tan solo controlan temporalmente los delirios. Es muy importante que cualquiera de ellos  sean prescritos siempre por un médico o psiquiatra, así como que la medicación no se interrumpa a pesar de que la persona afectada se sienta mejor, ya que, si ocurre esto, lo más seguro es que los síntomas retornen.


Por otra banda, la psicoterapia tiene por objetivo ayudar a controlar los síntomas, disminuyendo así su impacto y recurrencia, y logrando por lo tanto que el paciente pueda pensar y estructurar su percepción de la realidad de una forma no patológica. Para lograr todo esto es muy importante establecer una buena relación médico-paciente. Una de las corrientes terapéuticas más efectivas es la terapia cognitivo-conductual, que tiene por objetivo más que el control de los síntomas, el evitar posibles recaídas posteriores. Esta última consistirá guiar al propio paciente para que explique sus delirios, pero sin confirmarlos nunca para que, posteriormente, se desarrolle una reestructuración cognitiva, que le permita controlar sus sentimientos, emociones y comportamientos. Así, poco a poco el paciente va tomando consciencia de los errores en sus delirios, y modificando también su comportamiento.


Además, es aconsejable y debemos animar a los pacientes que padecen este tipo de trastorno, el visitar periódicamente a un psicólogo o psiquiatra como parte del tratamiento, con el fin de que le ayuden y orienten a entender esos pensamientos y así poder controlarlos mejor y aprender, también, a prevenir problemas futuros.


Bibliografía: 

miércoles, 16 de diciembre de 2020

Hipocondriasis: Tratamiento

Tratamiento

Los tratamientos que han demostrado tener una mayor eficacia con la hipocondría son los tratamientos psicológicos basados en procedimientos cognitivos-conductuales.

En estos tratamientos se explican al paciente factores de origen y de mantenimiento de la hipocondría, se le insiste en que deje de hacer visitas continuas al médico y que intente no hablar repetidamente de sus dolores y síntomas. A las personas cercanas se les invita a que no recompensen las quejas del paciente ofreciendo algún tipo de beneficio o ganancia.

A continuación se presentan las técnicas consideradas más efectivas:

  •          Técnicas de reestructuración cognitiva. Conjunto de técnicas que trabajan con los pensamientos, usando el diálogo y las pruebas para validar los pensamientos. Se anima a cambiar el foco de atención, de las enfermedades y sus consecuencias a las sensaciones saludables del propio cuerpo. Se busca la instauración de nuevas creencias más realistas sobre la salud y la enfermedad.
  •          Técnicas de relajación. Al generar estas nuevas sensaciones agradables y gratificantes, ayuda a reducir la ansiedad y a cambiar el foco de atención hacia un pensamiento menos negativista.
  •          Inundación imaginaria ante la posibilidad de enfermedad grave o muerte. Intentar visualizar los pensamientos y presentimientos negativos sobre la enfermedad y la muerte. Sirve para afrontar el miedo a la muerte, el envejecimiento y el posible rechazo a los demás.
  •          Exposición interoceptiva. Se pide al paciente que se exponga a los síntomas y sensaciones temidas. De esta forma el sujeto percibe que tiene un control sobre dicho síntoma.
  •          Entrenamiento en técnicas de asertividad. Mejorando la asertividad y la autoestima se desarrollan formas más efectivas de conseguir los objetivos y deseos.
  •          Análisis y resolución de áreas conflictivas de la vida de la persona. Se tratan específicamente aspectos de la vida de la persona que han quedado seriamente dañados como consecuencia de la enfermedad.
  •          Medicación. En la hipocondría los medicamentos tienen poca efectividad, excepto para regular la sintomatología ansiosa o depresiva que suele acompañarla. En estos casos se utilizan ansiolíticos y/o inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina.

Generalmente el trastorno es crónico, a menos que se traten los factores psicológicos o los trastornos de ansiedad y del estado de ánimo.

Bibliografía:

martes, 15 de diciembre de 2020

Síndrome de Folie à Deux : Tratamiento

Tratamiento

A día de hoy, el Síndrome de Folie Adeux sigue siendo el protagonistas de varios ensayos o estudios científicos con el fin de averiguar más acerca de su tratamiento. 

El tratamiento que se conoce a día de ahora requiere psicoterapia profunda con el fin de ayudar al paciente a reconocer que tiene esta problemática; este síndrome, así como para tratar los problemas emocionales y relacionales que están presentes en este cuadro clínico.

El tratamiento farmacológico también es necesario para actuar de manera directa sobre los síntomas psicóticos. Por tanto, los antipsicóticos se utilizarán para estabilizar al paciente con delirios.

Muchas siguen siendo las preguntas sobre este raro trastorno y su tratamiento y no por su rareza deja de ser abordable en la clínica. 

Bibliografía:

viernes, 11 de diciembre de 2020

Síndrome de Diógenes: Tratamiento

 Tratamiento

En un primer momento, el tratamiento para este tipo de pacientes se centra en tratar las posibles complicaciones derivadas del mal estado nutricional e higiénico del mismo. Una vez puesta solución a esto último, será necesario instaurar medidas preventivas para que la situación no vuelva a repetirse, para lo que se requerirá un apoyo social o de asistencia domiciliaria suficiente, y así evitar, en el peor de los casos, la hospitalización.


El principal problema de las personas afectadas por este síndrome es que es muy difícil intervenir con ellas, tanto por el propio aislamiento que sufren como por su rechazo a la ayuda. Si no están incapacitados por alguna patología psiquiátrica de base o una demencia, estas no pueden ser ingresadas sin su consentimiento,  por lo que terminan regresando a su tipo de vida anterior. Sin embargo, en el supuesto caso de que la persona acceda a comenzar un tratamiento se requerirá de un trabajo interdisciplinar, y será primordial que la familia se implique en el mismo. 


Por un lado, será necesario realizar una limpieza y desinfección en profundidad de la vivienda. Los estabilizadores del estado de ánimo y los antipsicóticos pueden ayudar para tratar los problemas de raíz etiológica pero además, se requerirá de una terapia psicológica, donde se tratarán determinados pensamientos y emociones, así como consecuencias derivadas del trastorno. Todo ello con el objetivo de que el individuo pueda reconducir su comportamiento hacia una forma saludable de interacción y bienestar.


Bibliografía: 

jueves, 10 de diciembre de 2020

Tricotilomanía: Tratamiento

Tratamiento

Los expertos no se ponen de acuerdo sobre los medicamentos para el tratamiento. Los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) o la clomipramina (un antidepresivo tricíclico con potentes efectos serotoninérgicos) han demostrado eficacia en la reducción de algunos de sus síntomas, sobre todo si el paciente padece de manera coexistente depresión o ansiedad. Para la conducta de arrancarse el pelo, la clomipramina parece ser más eficaz que la desipramina (un antidepresivo tricíclico que inhibe la recaptación de norepinefrina).

En un estudio, la N-acetilcisteína (un agonista glutaminérgico parcial) fue eficaz para adultos, pero en otro estudio pequeño, no fue más eficaz que el placebo en niños. También existen pruebas limitadas de que los bloqueantes de la dopamina en dosis bajas como olanzapina son eficaces, pero se debe evaluar la relación entre el riesgo y el beneficio.

En la actualidad, el tratamiento psicoterapéutico de elección es la terapia cognitiva-conductual que se dirige a tratar los síntomas del arrancamiento del pelo. Se recomienda la reversión de hábitos, una terapia predominantemente conductual, que incluye:

  •          Entrenamiento de sensibilización
  •          Control del estímulo
  •          Entrenamiento de respuesta competitiva (enseñar a los pacientes a sustituir la conducta del arrancamiento del pelo por otros comportamientos, como apretar el puño)

La tricotilomanía comienza en niños menores de 6 años y puede desaparecer sin tratamiento. Para la mayoría de personas, arrancarse el pelo termina al cabo de 12 meses. Para los demás, la tricotilomanía es un trastorno de por vida. El tratamiento con frecuencia mejora el arrancamiento del pelo y los sentimientos de depresión, ansiedad o imagen pobre de sí mismo.

Bibliografía:

miércoles, 9 de diciembre de 2020

Autismo: Tratamiento

Tratamiento

El trastorno del espectro autista no tiene cura y no existe un tratamiento único para la totalidad de los pacientes.

El objetivo del tratamiento es maximizar la capacidad del paciente para desempeñarse reduciendo los síntomas del trastorno y respaldar su desarrollo y el aprendizaje. Si esto se desarrolla durante los años preescolares puede que el niño aprenda habilidades fundamentales de conducta, de comunicación, funcionales y sociales.

Entre las opciones de tratamiento, encontramos las siguientes:

  • Terapias de comportamiento y comunicación: Facilitan al paciente a desarrollar diferentes habilidades sociales. 
  • Terapias educativas. Recogen una variedad de actividades para mejorar las destrezas sociales, la comunicación y el comportamiento en niños.
  • Terapias familiares. Los padres y otros familiares pueden aprender a jugar e interactuar con sus hijos en formas que promuevan las destrezas de interacción social y les enseñen destrezas y comunicación para la vida cotidiana.
  • Medicamentos. A pesar de que no existen medicamentos que curen los TEA ni tratan los síntomas principales; si existen algunos que ayudan a algunos pacientes que tienen este trastorno a desarrollar mejor su vida. Algunos ejemplos son los medicamentos que ayudan a controlar los altos niveles de energía, depresiones, convulsiones o incluso la incapacidad para concentrarse. Es importante destacar que es probable que los medicamentos tengan una eficacia o resultado diferente en cada paciente ; es decir, dos personas con este mismo trastorno, pueden responder de maneras diferentes al mismo medicamento. 
Bibliografía: 

martes, 8 de diciembre de 2020

Síndrome de Capgras: Tratamiento

Tratamiento 

Entre todos los tratamientos propuestos en la historia, el de primer elección es el de tratar las patologías orgánicas y psiquiátricas asociadas a base de terapia grupal. Además, también se recomienda el uso de antipsicóticos, anticonvulsivos y otros fármacos.

En concreto la terapia cognitiva puede ser una buena herramienta a medio plazo de la que echar mano para hacer más llevadera y menos cargada de ansiedad la vida de los pacientes. 

Bibliografía:

lunes, 7 de diciembre de 2020

Síndrome de Tourette: Tratamiento

 Tratamiento

A pesar de que actualmente todavía no hay cura para este síndrome, sí existen tratamientos que permiten ayudar a controlar los tics causados por la afección. En algunas ocasiones, los pacientes con ST tienen tics que no interrumpen sus actividades diarias y, por lo tanto, no será necesario ningún tratamiento; sin embargo, en otros casos, estos últimos son dolorosos o causan lesiones, interfieren con los estudios, el trabajo o la vida social, o mismo causan estrés, en ese caso sí se administrarán y se aplicarán determinados medicamentos y tratamientos conductuales. Por otro lado, las personas con afecciones adicionales requieren tratamientos diferentes basados en los síntomas, pudiendo llegar este último a ser quien de reducir en cierta medida los tics.

En primer lugar, en relación al tratamiento farmacológico, cabe destacar que no existe un medicamento que sirva para todas las personas, dado que estos afectan de manera diferente a cada una de ellas. Por lo general, se comienza con dosis pequeñas que se irán aumentando a medida que se necesita. Además, estos pueden manifestar efectos secundarios como, por ejemplo: aumento de peso, rigidez muscular, cansancio, inquietud y retraimiento social; por lo que es muy importante valorar estos últimos antes de la administración del medicamento, dado que podrían llegar a ser peores que los tics.

En segundo lugar, en relación al tratamiento psicológico, cabe destacar que la terapia conductual es una técnica que consiste en enseñar diferentes maneras de controlar los tics a las personas con ST, con el objetivo de ayudar a reducir el número, la gravedad y el impacto de los tics, o incluso una combinación de todos esos factores. Dentro de esta se encuentran numerosos tipos o variantes, entre las cuales podemos destacar la captación para padres, la CBIT y la inversión de hábito o contracondicionamiento.

Bibliografía: 

viernes, 20 de noviembre de 2020

Anorexia: Tratamiento

 Tratamiento

    El tratamiento de la anorexia suele llevarse a cabo a través de un abordaje en equipo de médico, profesionales de salud mental y dietistas, todos ellos con experiencia en trastornos de alimentación. La terapia permanente y la educación sobre nutrición son muy importantes para la recuperación continua. A continuación se muestra lo que suele comprender un tratamiento para personas con este trastorno

Hospitalización y otros programas

    Tal vez se necesite la asistencia en la sala de emergencias de un hospital en caso de tener alteraciones del ritmo cardíaco, deshidratación, desequilibrios electrolíticos o una emergencia psiquiátrica. Puede que sea necesario la hospitalización en caso de complicaciones médicas, problemas psiquiátricos, desnutrición grave o rechazo a comer continuo. Hay clínicas especializadas en el tratamiento de personas con trastornos de la alimentación, aquí se ofrecen programas residenciales o diurnos en lugar de una hospitalización completa.

Atención médica

    Para el control de los signos vitales, el nivel de hidratación y electrolitos y otras afecciones físicas. Es posible que en casos graves de anorexia se necesite colocar una sonda nasogástrica que nutra al paciente a través de un tubo colocado en la nariz.

Recuperación de un peso saludable

    Conseguir un peso saludable es el primer objetivo junto con aprender a alimentarse correctamente. Hay varios profesionales involucrados en este proceso:

  •          El médico de atención primaria. Brinda atención médica y supervisa las necesidades de calorías y aumento del peso.
  •          Un psicólogo u otro profesional de salud mental. Trabaja con el paciente para desarrollar las estrategias de comportamiento que le permitan volver a un peso saludable.
  •          Un dietista. Guía a los paciente para volver a los hábitos regulares de alimentación con programas de comidas específicos y aportes calóricos que ayuden a alcanzar los objetivos del peso.
  •          La familia. Participa para ayudar a mantener los hábitos alimentarios normales.

jueves, 19 de noviembre de 2020

Trastorno de estrés postraumático: Tratamiento

Tratamiento

Dentro de los principales tratamientos para el TEPT se encuentra la terapia de conversación, los medicamentos o incluso ambos a la vez.

Esta enfermedad afecta a las personas de manera diferente, por lo que un tratamiento suele funcionar diferente para varias personas; es decir si un tratamiento funciona satisfactoriamente para alguien puede no hacerlo para otra persona con el mismo trastorno. Es por ello que el tratamiento debe acordarse con un profesional

  • Psicoterapia o terapia de conversación: Va a buscar educar sobre los síntomas de la enfermedad y enseña a identificar qué es lo que los desencadena y también cómo manejarlos y actuar sobre ellos. Van a existir diferentes tipos de terapia de conversación para el TEPT
  • Medicamentos: Pueden ayudar con los síntomas del TEPT. Los antidepresivos ayudan a controlar síntomas como la tristeza, la preocupación, la ira y la sensación de vacío interno; pero no en todos los casos. Existen otros medicamentos que ayudan con problemas del sueño y pesadillas

Algunas personas con este trastorno pueden estar viviendo un trauma continuo, como por ejemplo estar en una relación abusiva. En estos casos, el tratamiento suele ser más eficaz cuando aborda tanto la situación traumática como los síntomas.

Es importante señalar que las últimas investigaciones demuestran que el apoyo de familiares y amigos también puede ser una parte importante de la recuperación.

Bibliografía:

martes, 17 de noviembre de 2020

Depresión: Tratamiento

 Tratamiento

El primer paso ante un paciente con depresión para obtener el tratamiento adecuado es consultar con un proveedor de atención médica o un profesional de la salud mental (psiquiatra, psicólogo), quien le podrá realizar un examen, una entrevista y pruebas de laboratorio para descartar otros problemas de salud que cursan con los mismos síntomas que la depresión. Una vez diagnosticada, esta se puede tratar con medicamentos, psicoterapia o una combinación de ambos. Si estos tratamientos no disminuyen los síntomas, otra opción que se puede considerar es la terapia de estimulación cerebral.  

Por un lado, en cuanto al tratamiento farmacológico, es decir, los medicamentos, se encuentran disponibles muchos tipos de antidepresivos, entre los que distinguimos:
  • Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS). Más seguros y suelen causar menos efectos secundarios molestos. Algunos ejemplos son: el citalopram (Celexa), el escitalopram (Lexapro), la fluoxetina (Prozac), la paroxetina (Paxil, Pexeva), la sertralina (Zoloft) y la vilazodona (Viibryd).
  • Inhibidores de la recaptación de serotonina y norepinefrina. Algunos ejemplos son: la duloxetina (Cymbalta), la venlafaxina (Effexor XR), la desvenlafaxina (Pristiq, Khedezla) y el levomilnacipran (Fetzima).
  • Antidepresivos atípicos. No se ajustan exactamente a ninguna de las otras categorías. Algunos ejemplos son: el bupropión (Wellbutrin XL, Wellbutrin SR, Aplenzin y Forfivo XL), la mirtazapina (Remeron), la nefazodona, la trazodona y la vortioxetina (Trintellix).
  • Antidepresivos tricíclicos. Pueden ser muy efectivos, pero suelen causar efectos secundarios más graves. Debido a esto último, no se suelen recetar, a menos que hayas probado primero un inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina y no hayas experimentado mejoras. Algunos ejemplos: la imipramina (Tofranil), la nortriptilina (Pamelor), la amitriptilina, la doxepina, la trimipramina (Surmontil), la desipramina (Norpramin) y la protriptilina (Vivactil).
  • Inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO). Suelen recetarse cuando otros medicamentos no funcionan, ya que pueden provocar efectos secundarios graves. Su uso requiere seguir una dieta estricta, ya que la interacción con algunos alimentos (ciertos quesos, pepinillos y vinos) y con algunos medicamentos y suplementos de hierbas, puede ser peligrosa (o, incluso, mortal). No se pueden combinar con los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina. Algunos ejemplos son: la tranilcipromina (Parnate), la fenelzina (Nardil) y la isocarboxazida (Marplan).
  • Otros medicamentos. Algunos ejemplos como: un estabilizador del ánimo o un antipsicótico, así como un medicamento estimulante o contra la ansiedad.
Por otro lado, en relación al tratamiento psicológico distinguimos la psicoterapia, también conocida como “terapia de conversación” o “terapia psicológica”. Esta última es una técnica que consiste en una conversación con un profesional de salud mental acerca de la enfermedad y de los problemas relacionados. Hay diferentes tipos de psicoterapias, entre los que se encuentran la terapia cognitiva conductual o la terapia interpersonal.

Además, al principio de esta entrada hacíamos referencia a otra posible opción, la terapia de estimulación cerebral o terapia electroconvulsiva, que se utiliza cuando el paciente no puede tomar medicación o no mejora con ella; cuando el riesgo de cometer el suicidio es alto o si existe debilitamiento por otra enfermedad física. Esta última consiste en provocar una crisis comicial generalizada mediante una estimulación eléctrica del sistema nervioso central. No tiene contraindicaciones absolutas, aunque sí situaciones de riesgo relativo. Además, los efectos secundarios pueden ser inmediatos.

Bibliografía: 

lunes, 16 de noviembre de 2020

Bulimia: Tratamiento

 Tratamiento

En el tratamiento de la bulimia el primer paso es la evaluación psiquiátrica de la paciente. Tras esto último, dos posibles soluciones: tratamiento farmacológico y psicoterapéutico; aunque lo ideal y más efectivo es la combinación de ambos.

Los principales objetivos que se buscan cumplir con el tratamiento son:
  • Desaparición de atracones y conductas purgativas.
  • Desarrollo de unas pautas de alimentación normalizadas.
  • Modificación de las actitudes/ideas disfuncionales respecto a peso/imagen corporal.
  • Desaparición de la sintomatología asociada (comentada anteriormente).
  • Aprendizaje de pautas para crear y mantener relaciones sociales estables. 
  • Prevención de recaídas. 
Por un lado, el tratamiento farmacológico permite mejorar los episodios de atracones, la impulsividad y las conductas de purga. Además, los fármacos permiten que, por otro lado, la psicoterapia pueda realizarse y sea eficaz. Esta última consiste en la enseñanza y facilitación a las pacientes de herramientas que les permitan controlar sentimientos como la impulsividad, la inestabilidad emocional,.. con el fin de lograr así que la paciente gane capacidad de autocontrol, sea quien de desarrollar habilidades emocionales que le permitan gestionar sus propias emociones de manera eficaz y focalice su tiempo y energías en construir. Todo ello permitirá de forma conjunta mejorar su autoestima y sus relaciones interpersonales.

A pesar de que no lo hemos comentado al inicio de la entrada, cabe destacar que otra importante parte del tratamiento debe centrarse en el abordaje nutricional, campo en donde destacan las figuras de diversos profesionales, como es el caso de endocrinólogos y nutricionistas. Su trabajo consiste fundamentalmente en conseguir instaurar hábitos de vida y de autocuidado saludables.

Bibliografía: 

viernes, 13 de noviembre de 2020

Trastorno obsesivo compulsivo: Tratamiento

 Tratamiento

Para esta enfermedad existen 3 tratamientos, siendo los dos primeros los más comunes: 

  • Tratamiento psicológico: Es el tratamiento más eficaz y se  denomina exposición con prevención de respuesta. Esto consiste en enseñar a la persona a afrontar el malestar, la ansiedad provocadas por las obsesiones y aprender a dejar de hacer las compulsiones. Esta "exposición con prevención de respuesta" es un tipo de tratamiento psicológico que se llama terapia cognitivo conductual y que se realiza gracias a un profesional especializado en este tipo de tratamiento. También existen otros tipos de tratamientos psicológicos, que se centran más en apoyar a la persona, o incluso a buscar la causa del trastorno, pero se ha comprobado que estos tratamientos psicológicos no son tan útiles en la mayoría de personas con TOC.
  • Tratamiento farmacológico: Los fármacos más utilizados para lidiar el TOC son los antidepresivos, (concretamente los inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina) . Estos fármacos  se asocian al tratamiento de la depresión, pero son eficaces en muchos trastornos mentales, como el TOC, y siendo la dosis empleada con esta enfermedad mayor que la que se emplea en personas diagnosticadas con depresión.
  • Tratamiento quirúrgico. Este tratamiento es empleado cuando se comprueba que ninguno de los otros tratamientos no funcionan; por lo que suele ser un tratamiento poco utilizado. Este, como bien indica su nombre consistirá en una cirugía; concretamente una operación cerebral. 

A pesar de la gravedad de la enfermedad y de la discapacidad generada; se sabe que solo un 35/45% de las personas diagnosticadas con TOC buscan un tratamiento, y que solo un 10% busca un tratamiento basado en la evidencia. 

Bibliografía: 


miércoles, 11 de noviembre de 2020

Trastorno paranoide: Tratamiento

Tratamiento

El tratamiento general del trastorno paranoide de la personalidad es el mismo que para todos los trastornos de la personalidad y, a pesar de que todavía no se han descubierto tratamientos eficaces para el mismo, está demostrado que la terapia cognitivo-conductual puede funcionar, siempre que el paciente afectado esté dispuesto a cooperar. Esta última consistirá en numerosas técnicas como las presentadas a continuación:
  • Reestructuración cognitiva, con la que combatir los pensamientos inadecuados que van a incitar a las conductas de evitación. A través de esta técnica se van a conseguir descubrir los pensamientos intrusivos. Una vez identificados, debemos trabajar con ellos conscientemente junto con otros, de forma que se automatice el proceso y con ello se superen dichos pensamientos.
  • Entrenamiento en habilidades sociales, con las que mejorar su comunicación con los demás, facilitando así que pueda establecer nuevas relaciones, lo que a su vez le va a permitir tener mayores posibilidades de recuperación, al contar con un grupo de apoyo más grande.
  • Terapia ocupacional, con la que reeducar los comportamientos que hasta ahora estaban interfiriendo en el correcto desarrollo de las tareas laborales, formando a la persona en aquellas que precise su puesto, para que obtenga confianza en sus propias habilidades.
  • Aproximaciones sucesivas a los lugares o personas temidos injustificadamente, de forma que adquiera las habilidades necesarias para saber superar su desconfianza en situaciones que con anterioridad no se atrevería a afrontar.
  • Técnicas de control de estrés, que le ayuden a relajar y rebajar la tensión que producen estos episodios paranoides, lo que le permitirá darse cuenta de que únicamente está pensando de esta forma a causa del episodio.
Además, el médico puede prescribir algunos medicamentos, como nuevos antidepresivos y dosis bajas de antipsicóticos de segunda generación, con el fin de tratar síntomas específicos. Estos últimos, también pueden ayudar a disminuir la ansiedad y la paranoia.

Bibliografía: 

martes, 10 de noviembre de 2020

Ansiedad: Tratamiento

 Tratamiento

Los principales tratamientos para los trastornos de ansiedad son psicoterapia, medicamentos o ambos combinados:

·         Terapia cognitiva conductual. Enseña diferentes maneras de pensar, comportarse y reaccionar ante situaciones que le provoquen ansiedad. Este tratamiento puede incluir terapia de exposición, enfocada a afrontar los miedos del paciente para dejar de evitar las cosas que se los generen.

·         Medicamentos. Incluyen medicamentos para tratar la ansiedad y antidepresivos. Entre ellos encontramos:

o   Inhibidores selectivos de recaptación de serotonina (ISRS)

o   Inhibidores de recaptación de serotonina y norepinefrina (IRSN)

o   Otros medicamentos serotoninérgicos (Buspirona)

o   Benzodiacepinas en casos graves. Se debe tener cuidado con la tolerancia y dependencia si se usan durante un periodo largo de tiempo.

    Estos medicamentos pueden dar efectos secundarios como dolores de cabeza, náuseas o dificultad para dormir pero suelen no ser graves para la mayoría de las personas, sobre todo si se empieza con una dosis baja y se va aumentando poco a poco.

    Debe haber una buena comunicación entre el profesional de salud y el paciente para seleccionar el medicamento más adecuado para él. Normalmente se prueban más de un medicamento antes de encontrar el correcto y tardan en surgir sus efectos.

    Un estilo de vida saludable: dormir los suficiente, hacer ejercicio, llevar a cabo una dieta saludable, y recurrir a familia y amigos de confianza para el apoyo también pueden ayudar a combatir este trastorno.

Bibliografía:

lunes, 9 de noviembre de 2020

Esquizofrenia: Tratamiento

Tratamiento

Esta enfermedad requiere un tratamiento de por vida, incluso si los síntomas desaparecen. Tanto el tratamiento con medicamentos como la terapia psicosocial puede ayudar a controlar la enfermedad. Por lo general, un psiquiatra con experiencia en esquizofrenia guía el tratamiento. El equipo de tratamiento se completa con un psicólogo, un asistente social, personal de enfermería psiquiátrica y, posiblemente, un encargado del caso para coordinar la atención.

    

Medicamentos

    La base del tratamiento de la esquizofrenia son los medicamentos, pero deberán pasar varias semanas hasta observar la mejora de los síntomas. El psiquiatra es quien controla, receta y combina diferentes medicamentos y dosis con el fin de lograr el resultado deseado.

    Los medicamentos que se recetan con más frecuencia son los antipsicóticos y su objetivo es; con la dosis más baja posible, controlar los síntomas al actuar sobre la dopamina, un neurotransmisor cerebral. Existen tanto los antipsicóticos de primera o de segunda generación.  

    Los de primera generación tienen efectos secundarios frecuentes y potencialmente significativos, entre ellos, la posibilidad de desarrollar un trastorno del movimiento (discinesia tardía), que puede o no ser reversible; mientras que los de segunda generación son generalmente preferidos porque presentan un menor riesgo de efectos secundarios graves que los antipsicóticos de primera generación.

    Algunos antipsicóticos pueden administrarse por inyección intramuscular o subcutánea y pueden ser una opción si alguien prefiere tomar menos pastillas.

    Otros medicamentos, muy utilizados son los antidepresivos y los ansiolíticos, los cuales pueden resultar útiles. 

    Es posible que las personas que sufren de esquizofrenia se nieguen a medicarse para tratar esta enfermedad, ya que estos pueden provocar efectos secundarios graves. La voluntad de cooperar con el tratamiento puede incidir en el medicamento que se receta. Por ejemplo, alguien que se resiste a tomar medicamentos constantemente quizás necesite inyecciones en lugar de comprimidos. Es por esto que es importante informarse de los posibles efectos secundarios y psicosociales que los medicamentos pueden desarrollar en el paciente.