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lunes, 14 de diciembre de 2020

Alcoholismo: Definición y causas

ALCOHOLISMO

https://www.fundacionrecal.org/que-es-la-adiccion/tipos-de-adiccion/alcoholismo/

Definición y causas 

El alcoholismo o trastorno por consumo de alcohol, es una enfermedad crónica, progresiva y en muchos casos mortal producida por el consumo incontrolado de bebidas alcohólicas, que interfieren en la salud física, mental, social y/o familiar así como en las responsabilidades laborales. Es un patrón de consumo de alcohol que comprende problemas para controlar el consumo, situaciones en las que existe preocupación por el alcohol, el consumo continuo de este aun cuando cause problemas, la necesidad de tener que beber más para lograr el mismo efecto o la presencia de síntomas de abstinencia cuando se disminuye o suspende rápidamente el consumo. 

Existen dos tipos de dependencia al alcohol:

  • Física. Revela por sí misma cuando se interrumpe la ingesta de alcohol con síntomas muy claros, como temblores, sudoración, e incluso puede provocar la muerte.
  • Psicológica. Una vez superada la dependencia física se debe enseñar a la persona a lidiar con sus emociones y situaciones sin recurrir al consumo del alcohol. Esta es la verdadera dependencia psicológica: pensar que no se es capaz de vivir la vida sin ayuda del alcohol. 

El trastorno por consumo de alcohol puede ser leve o grave y produce una gran angustia reiterada y problemas para desenvolverse en la vida diaria.

El alcoholismo no tiene un causa definida, pero hay factores de riesgo que pueden jugar un papel importante en su desarrollo. De hecho, es una enfermedad biopsicosocial y tiene causas: 

  • Biológicas o genéticas, ya que es más probable el desarrollo de este trastorno en personas con algún familiar alcohólico o con algún otro tipo de trastorno psiquiátrico.
  • Psicológicas. La ansiedad, los conflictos en las relaciones interpersonales, la baja autoestima, la timidez, etc, pueden favorecer su desarrollo. 
  • Sociales. Determinados ambientes sociales facilitan la toma de contacto con el alcohol. 

Con el paso del tiempo, el consumo reiterado de alcohol puede cambiar el funcionamiento normal de algunas áreas del cerebro asociadas con la experiencia de placer, razonamiento y la capacidad de controlar la propia conducta. Todo eso podría ocasionar un deseo repetitivo de tomar alcohol para intentar recuperar los sentimientos positivos o disminuir los negativos.

En la gráfica que os presentamos en la parte inferior, se muestra el consumo de alcohol intensivo durante el año 2017, por género y frecuencia. En ella podemos observar la mayor tendencia al alcoholismo por parte de los hombre ya que, durante toda la gráfica, los valores son mayores en los hombres. Un 50,94 % de las mujeres no habían consumido nunca alcohol, frente al 21,87% de los hombres. 

 


Bibliografía: 

Alcoholismo: Signos y síntomas

 Signos y síntomas

El alcoholismo o trastorno por consumo de alcohol puede ser de tres tipos: leve, moderado o grave, en función de la cantidad de los síntomas que mencionaremos a continuación se presenten. Entre los signos y síntomas más frecuentes, podemos distinguir:
  • Incapacidad para mantenerse sin consumir o limitar la cantidad de alcohol que se consume.
  • Deseo o intentos fallidos de de controlarse o abstenerse del consumo del mismo.
  • Pérdida de tiempo y/o dinero planeando el consumo, consumiendo o por la resaca.
  • Deseo fuerte o necesidad de beber alcohol.
  • Descuido en la higiene personal y la alimentación.
  • Incumplimiento de obligaciones importantes en el trabajo, la escuela o el hogar debido al consumo reiterado de alcohol. 
  • Trastornos del sueño y angustia o presión en el pecho por las mañanas.
  • Consumo continuo de alcohol incluso cuando sabes que esto causa problemas físicos, sociales o interpersonales, o incluso a pesar de haber tenido algún tipo de consecuencia derivada del consumo del mismo.
  • Mentir sobre la cantidad ingerida o esconder botellas. 
  • Sentimientos de culpabilidad el día siguiente junto con lagunas mentales.
  • Beber solo o juntarse con personas con las cuales el único vínculo es la bebida, así como romper el contacto con todos aquellos amigos que no consumen alcohol.
  • Abandono o reducción de actividades sociales o laborales y pasatiempos.
  • Desarrollo de tolerancia al alcohol, de manera que necesitas más cantidad para sentir su efecto o tienes un efecto reducido por la misma cantidad.
  • Presencia de síntomas de abstinencia, como náuseas, sudoración y temblores, cuando no bebes, o beber para evitar estos síntomas.
  • Ponerse a la defensiva al hablar sobre el problema.
  • Incapacidad para divertirse sin la presencia del alcohol.
  • Episodios de cambio de personalidad bajo los efectos del alcohol.
  • Se revisan continuamente las reservas que quedan de bebidas alcohólicas.
  • Se bebe muy rápido y se empiezan a considerar ciertas bebidas alcohólicas, como la cerveza, “no alcohólicas”, debido a la poca graduación de las mismas. 
Bibliografía: 

Alcoholismo: Tratamiento

Tratamiento

Este tratamiento puede variar en función de las necesidades del paciente pudiendo incluir una intervención breve, asesoramiento individual o grupal, un programa ambulatorio o una estancia en residencia como paciente hospitalizado, pero siempre en primera instancia el paciente debe reconocer el problema que tiene con el alcohol para poder empezar el tratamiento de forma consciente. El tratamiento puede consistir en:

  • Desintoxicación y abstinencia: programa de desintoxicación de dos a siete días. 
  • Aprendizaje de habilidades y establecimiento de un plan de tratamiento: establecimiento de metas, técnicas para el cambio de comportamiento, el uso de manuales de autoayuda, asesoramiento y atención de seguimiento en un centro de tratamiento. 
  • Asesoramiento psicológico: ayuda a comprender mejor el problema con el alcohol y apoya la recuperación desde los aspectos psicológicos del consumo. 
  • Medicamentos orales. 
  • Medicamentos inyectables. 
  • Apoyo continuo: tras el tratamiento este apoyo ayuda a dejar de beber, controlar las recaídas y enfrentar los cambios necesarios en el estilo de vida. 
  • Tratamiento del problema psicológico. 
  • Práctica espiritual. 

Programas de tratamiento residencial: en caso de tener un trastorno grave es posible que el paciente necesite una estancia en un centro de tratamiento residencial cuyo programa comprende desde terapia individual hasta terapia de grupo con grupos de apoyo, conferencias educativas… 

Bibliografía: 

Alcoholismo: Otros

Factores de riesgo

Entre los factores de riesgo del alcoholismo se encuentran: 

  • Antecedentes familiares
  • edad e inclusive el círculo de amistades. 
  • Problemas de salud mental: personas que sufren de depresión.
  • Beber alcohol habitualmente durante un tiempo prolongado 
  • Edad: personas que empezaron a beber a una edad muy temprana tienen más riesgo de desarrollar el alcoholismo 
  • Factores psicológicos: baja autoestima, ansiedad. 
  • Sexo: los hombres tienden a tener mayor posibilidad de sufrir de alcoholismo. 
  • Influencias sociales: personas muy influyentes; tanto por amigos, parejas o inclusos de los medios de comunicación

Complicaciones

La dependencia del alcohol llega a afectar a todas las áreas de la vida y de la salud, en las que se incluye:

  • Problemas en las relaciones domésticas o familiares 
  • Resacas: caracterizadas por náuseas, dolores de cabeza, cansancio, debilidad y sensibilidad a la luz 
  • Agresividad incontrolable 
  • Accidentes, tanto caídas como de tráfico. 
  • Menor eficiencia y desempeño en la labor de realizar actividades.
  • Causar un cuadro favorable a la aparición de depresión. 
  • Coma etílico 
  • Mayor facilidad para probar otras sustancias tóxicas y dañinas (drogas fuertes)

Bibliografía: