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viernes, 11 de diciembre de 2020

Síndrome de Diógenes: Tratamiento

 Tratamiento

En un primer momento, el tratamiento para este tipo de pacientes se centra en tratar las posibles complicaciones derivadas del mal estado nutricional e higiénico del mismo. Una vez puesta solución a esto último, será necesario instaurar medidas preventivas para que la situación no vuelva a repetirse, para lo que se requerirá un apoyo social o de asistencia domiciliaria suficiente, y así evitar, en el peor de los casos, la hospitalización.


El principal problema de las personas afectadas por este síndrome es que es muy difícil intervenir con ellas, tanto por el propio aislamiento que sufren como por su rechazo a la ayuda. Si no están incapacitados por alguna patología psiquiátrica de base o una demencia, estas no pueden ser ingresadas sin su consentimiento,  por lo que terminan regresando a su tipo de vida anterior. Sin embargo, en el supuesto caso de que la persona acceda a comenzar un tratamiento se requerirá de un trabajo interdisciplinar, y será primordial que la familia se implique en el mismo. 


Por un lado, será necesario realizar una limpieza y desinfección en profundidad de la vivienda. Los estabilizadores del estado de ánimo y los antipsicóticos pueden ayudar para tratar los problemas de raíz etiológica pero además, se requerirá de una terapia psicológica, donde se tratarán determinados pensamientos y emociones, así como consecuencias derivadas del trastorno. Todo ello con el objetivo de que el individuo pueda reconducir su comportamiento hacia una forma saludable de interacción y bienestar.


Bibliografía: 

Síndrome de Diógenes: Otros

Tipos

Los diferentes tipos de este síndrome se diferencian en base a cuál es la causa que los provoca: por una parte, se encuentra aquel que se produce en personas que carecen de otras patologías psiquiátricas diagnosticadas y por otro lado el que se produce en aquellas personas que sufren trastornos psiquiátricos crónicos (depresivos, delirantes o con demencia).

Prevención

Es esencial en la prevención la vigilancia por parte de la familia. Es decir, el control y observación, especialmente en aquellas personas mayores que viven solas.
Se debe prestar una mayor atención en los casos en los que la persona tiene tendencia a aislarse o descuidarse.

Diagnóstico

En el diagnóstico de este síndrome es esencial que la familia informe sobre la situación y el especialista debe saber diferenciar entre el síndrome de Diógenes o un trastorno obsesivo compulsivo de la personalidad. El síndrome de Diógenes en concreto suele presentar una conducta que no pasa de los límites de la vida privada. 

Bibliografía: 

miércoles, 9 de diciembre de 2020

Autismo: Otros

 Factores de riesgo

Cada vez aumenta más la cantidad de niños diagnosticados de trastornos del espectro autista. No está claro si esta cifra se debe a una mejor detección e informe, a un aumento real de la cantidad de casos o a ambos. Estos trastornos afectan a los niños de todas las razas y culturas, pero hay determinados factores que aumentan el riesgo de padecerlos.

  •       El sexo. Los niños tienen cuatro veces más posibilidades de padecerlos que las niñas.
  •      Antecedentes familiares. Las familias con un niño con trastorno del espectro autista tienen mayor riesgo de tener otro hijo con el mismo trastorno. Es frecuente que padres y familiares de un niño con trastorno del espectro autista tengan problemas menores con las habilidades sociales y  de comunicación
  •     Otros trastornos. Los niños con ciertas enfermedades tienen mayor riesgo de padecer un trastorno del espectro autista. Por ejemplo el síndrome del cromosoma X frágil, un trastorno hereditario que causa problemas intelectuales; la esclerosis tuberosa, enfermedad en la que se forman tumores benignos en el cerebro; el síndrome de Rett, enfermedad genética que aparece mayoritariamente en niñas y provoca un crecimiento más lento de la cabeza, incapacidad intelectual y pérdida del uso útil de la mano.
  •     Bebés prematuros. Bebés seismesinos tienen un mayor riesgo de padecer un trastorno del espectro autista.
  •     Edad de los padres. Se sigue investigando la relación existente entre los niños nacidos de padres mayores y el trastorno del espectro autista.

Complicaciones

Los problemas que poseen las personas que padecen un trastorno del espectro autista con las relaciones sociales, la comunicación y la conducta pueden dar lugar a problemas en el colegio y en el aprendizaje, problemas laborales, incapacidad para vivir de forma independiente, aislamiento social, estrés familiar, victimización y ser objeto de intimidaciones.

Prevención

El diagnóstico e intervención tempranos son lo más útil, y pueden mejorar el desarrollo del lenguaje, las habilidades y la conducta. Sin embargo, la intervención es útil a cualquier edad. Los niños, en general, no dean de tener los síntomas respectivos al trastorno cuando crecen, pero aún así pueden aprender a desempeñarse adecuadamente.

Bibliografía:

lunes, 7 de diciembre de 2020

Síndrome de Tourette: Otros

 Complicaciones

Aunque normalmente las personas con este síndrome suelen llevar una vida sana y activa es posible que se desarrollen desafíos de comportamiento y sociales que puedan afectar a su autoestima. Entre las enfermedades asociadas a este síndrome se encuentran:

  • Trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH)
  • Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC)
  • Trastorno del espectro autista
  • Dificultades de aprendizaje 
  • Trastorno del sueño 
  • Depresión 
  • Trastornos de ansiedad 
  • Dolor relacionado con los tics 
  • Problemas de manejo de la ira 

Prevención

Este síndrome en concreto no tiene una prevención exacta, pero si se puede ayudar al paciente a disminuir los tics característicos de la enfermedad y a sobrellevar el problema. Esto se puede lograr explicando y comunicando a las personas que le rodean acerca del propio síndrome, con el fin de aumentar la compresión y recibir apoyo, reducir las burlas y el estrés. 

Bibliografía:

jueves, 19 de noviembre de 2020

Trastorno de estrés post-traumático: Otros

Factores de riesgo

    Se puede desarrollar TEPT a cualquier edad y hay ciertos factores que pueden potenciar su aparición como:

  •           El género. Las mujeres son más propensas a desarrollar TEPT
  •           Traumas infantiles
  •           Tener un trabajo que aumente el riesgo de exposición a situaciones traumáticas, como personal militar
  •           Sentimientos de horror, impotencia o miedo extremos
  •           Pasar por un evento traumático de larga duración
  •           Tener poco o ningún apoyo social después del evento
  •           Sufrir estrés después del evento, como pérdida de un ser querido, dolor y lesiones, o pérdida del trabajo o del hogar
  •           Tener antecedentes de enfermedades mentales o abuso de sustancias

    Las situaciones más frecuentes que provocan la aparición del TEPT son la exposición al combate, el maltrato físico durante la infancia, la violencia sexual, la agresión física, ser amenazado con un arma, un accidente, incendios, asaltos, accidentes aéreos, secuestros, diagnósticos médicos con riesgo de vida, etc.

Complicaciones

    El trastorno puede alterar toda la vida, por lo que también aumenta el riesgo de sufrir otros problemas de salud mental como depresión y ansiedad, problemas de consumo de drogas y alcohol, trastornos de alimentación y pensamientos y acciones suicidas.

Prevención

Hay ciertos factores que ayudan a reducir el riesgo a desarrollar TEPT llamados factores de resiliencia e incluyen:

  •           Buscar el apoyo de otras personas como amigos, familiares, un grupo de apoyo o terapeutas
  •           Aprender a sentirse bien con su actuación ante el peligro
  •           Tener una estrategia de afrontamiento o una forma de superar el evento traumático y aprender de él
  •           Poder actuar y responder eficazmente a pesar de sentir miedo

    Los investigadores están estudiando la importancia de la resiliencia y los factores de riesgo, y cómo la genética y la neurobiología pueden afectar el riesgo de tener TEPT.

    A continuación, os presentamos un vídeo en el que un veterano del ejército relata su experiencia con el trastorno de estrés postraumático causado por la guerra. 


Bibliografía:

lunes, 16 de noviembre de 2020

Bulimia: Otros

Pruebas o exámenes físicos

Exámenes dentales realizados en personas bulímicas pueden revelar caries dental o gingivitis debido a que el esmalte de los dientes puede estar erosionado por la excesiva exposición al ácido del vómito. Un examen físico también puede mostrar vasos sanguíneos rotos en los ojos por el esfuerzo de vomitar, boca seca, apariencia similar de una bolsa en las mejillas, sarpullidos y granos y pequeñas cortaduras o callosidades a través de las puntas de las articulaciones de los dedos debido al vómito autoinducido. Los exámenes de sangre pueden mostrar un desequilibrio electrolítico o deshidratación.

Factores de riesgo

El sexo femenino es más propenso a tener bulimia que el masculino. Hay otros factores que pueden aumentar el riesgo a desarrollar bulimia como:

  •       Biología. Las personas con familiares de primer grado con trastornos alimenticios pueden ser más propensas a desarrollarlo. Tener sobrepeso durante la niñez o la adolescencia también puede desencadenarlo.
  •      Problemas psicológicos y emocionales. La depresión, los trastornos de ansiedad, el consumo de sustancias, eventos traumáticos o episodios de estrés están estrechamente relacionados con los trastornos alimenticios. Las personas con bulimia suelen tener sentimientos negativos sobre ellas mismas.
  •     Dieta. Las personas que siguen dietas tienen un mayor riesgo de desarrollar trastornos alimentación.

     Complicaciones

La bulimia puede ser peligrosa y conllevar a problemas graves de salud que pongan en riesgo la vida. El vómito repetitivo puede causar ácido estomacal en el esófago pudiendo causar daños permanentes en la zona, rupturas de esófago, caries dentales e inflamación de garganta.

El vómito y el uso excesivo de enemas o laxantes puede dar lugar a agua o líquido insuficientes para el cuerpo, bajo nivel de potasio en sangre (que pueden dar lugar a problemas en el ritmo cardíaco), heces duras o estreñimiento, hemorroides y daños en el páncreas.

También puede desencadenar períodos ausentes o irregulares en las mujeres, ansiedad, depresión, trastornos de personalidad o trastorno bipolar, abuso de drogas o alcohol, autolesiones, pensamientos suicidas o suicidio.

viernes, 13 de noviembre de 2020

Trastorno obsesivo compulsivo: Otros

 ¿Cómo se diagnostica?

El primer paso es hablar con un profesional de salud sobre sus síntomas. El profesional le examinará y si llega a la conclusión de que es un problema mental, puede derivarlo a un especialista en este ámbito para evaluarlo y/o tratarlo.

A veces este trastorno es difícil de diagnosticar debido a que sus síntomas son parecidos a los de otras enfermedades mentales. No obstante, también es posible padecer a la vez TOC y otro trastorno mental.

No todos los que tienen obsesiones o compulsiones tienen TOC, sus síntomas se consideran TOC cuando:

  •          No puede controlar los pensamientos o comportamientos, aun sabiendo que estos son excesivos
  •          Dedica al menos 1 hora al día a estos comportamientos o pensamientos
  •         No disfruta llevando a cabo estas conductas, pero le ayudan a combatir brevemente la ansiedad que le         causan sus pensamientos
  •         Tienen problemas en su vida diaria debido a estos comportamientos o pensamientos

       Factores de riesgo 

Hay ciertos factores de riesgo de padecer o desarrollar el trastorno obsesivo compulsivo, como por ejemplo:

  • Antecedentes de familiares de primer grado (padre, hermano o hijo) del propio trastorno
  • Acontecimientos estresantes o traumáticos que desencadenen pensamientos intrusivos, los rituales o la angustia característica del trastorno
  • Otros trastornos de salud mental como la ansiedad, depresión, abuso de sustancias o los trastornos de tic.
  •  Traumas infantiles como el abuso, aunque aún se necesita más investigación acerca de la relación entre ambos
  •  Estructura y funcionamiento del cerebro. Aunque no hay suficientes, algunos estudios revelan diferencias en ciertas partes del cerebro en personas con TOC.

En algunos niños se puede desarrollar algunos síntomas o TOC después de una infección estreptocócica, lo que se conoce como trastornos neuropsiquiátricos autoinmunes pediátricos asociados al estreptococo.

lunes, 9 de noviembre de 2020

Esquizofrenia: Otros

Factores de riesgo

A pesar de que la causa exacta de la esquizofrenia se desconoce, hay ciertos factores de riesgo que aumentan su aparición o posible desarrollo. Entre ellos:

  •          Antecedentes familiares de esquizofrenia
  •          Complicaciones en el embarazo o nacimiento como malnutrición o exposición a toxinas o ciertos virus
  •          Consumo de drogas durante la adolescencia y juventud

Complicaciones

Si no se trata, la esquizofrenia puede dar lugar a problemas graves que afecten a todos los ámbitos de vida del enfermo, como por ejemplo:

  •          Suicidio (intentos o pensamientos)
  •          Trastornos de ansiedad o TOC
  •          Depresión
  •          Abuso de alcohol u otras drogas como el tabaco
  •          Problemas financieros
  •          Aislamiento social
  •          Problemas de salud
  •          Comportamiento agresivo (menos común)