Factores de riesgo
En función del tipo de trastorno de ansiedad ante el que nos encontremos, los factores de riesgo pueden variar, por ejemplo: el trastorno de ansiedad generalizada y las fobias son más comunes en las mujeres; sin embargo, la ansiedad social afecta a hombres y mujeres por igual. Sin tener en cuenta esto último, existen algunos factores de riesgo generales para todos los tipos de trastornos de ansiedad, entre los cuales se encuentran:
- La personalidad, como por ejemplo, ser tímido o retraído cuando se encuentra ante situaciones nuevas o conoce personas nuevas.
- Eventos traumáticos en la primera infancia o la edad adulta.
- Antecedentes familiares de ansiedad u otros trastornos mentales (como, por ejemplo, depresión), que implican que si una persona padece alguno de estos sus familiares tienen más probabilidad de padecerlo también. Que estos puedan ser hereditarios no quiere decir que siempre sea así.
- Algunas afecciones de salud física, como problemas de tiroides o arritmias, pudiendo desencadenar gran preocupación acerca de cuestiones varias como el tratamiento y el futuro.
- Acumulación de estrés, debido a un evento importante o simplemente una acumulación de situaciones estresantes más pequeñas como, por ejemplo, la muerte de algún familiar, estrés en el trabajo o preocupaciones continuas por la situación financiera.
- Tóxicos en el embarazo, debido a determinadas situaciones o al contacto con algunas sustancias durante el mismo (problemas graves de nutrición, consumo de alcohol, tabaco y otras drogas, algunos fármacos o elevados niveles de cortisol, entre muchos otros) pueden aumentar la vulnerabilidad a desarrollar algún tipo de trastorno, entre los que se encuentran los trastornos de ansiedad.
- Estilo de crianza, es decir, un vínculo inseguro entre el bebé y sus cuidadores (por ejemplo, no satisfacer las necesidades del menor cuando hace demandas, aplicar un estilo de crianza contradictorio o no transmitirle seguridad ni amor incondicionales), así como un estilo de crianza excesivamente autoritario o demasiado sobreprotector, están relacionados con una mayor vulnerabilidad a padecer estos trastornos.
- El consumo, el uso indebido o la abstinencia de drogas o alcohol pueden provocar o empeorar los trastornos de ansiedad.
A continuación, os presentamos un diagrama de barras en el que aparecen reflejados los resultados obtenidos a partir de la Encuesta Nacional de Salud de España (ENSE), sobre una muestra constituida por 29.195 entrevistas realizadas a personas residentes en el país entre octubre de 2016 y octubre de 2017, 23.089 de ellas a personas de 15 y más años y 6.106 a menores de 15 años.
Bibliografía:
