martes, 15 de diciembre de 2020

Síndrome Folie à Deux: Otros

Folie à Trois: caso extraño de trastorno psicótico compartido

Este caso trata sobre tres hermanas americanas que protagonizaron un caso de Folie à Trois. Ninguna de ellas había sufrido abusos ni tenía una historia clínica caracterizada por trastornos mentales. El trastorno emergió repentinamente cuando las tres estrecharon la relación, ya que la mayor necesitaba ayuda para cuidar de sus hijos. Las otras dos hermanas se mudaron a una casa cercana por lo que pasaban mucho tiempo juntas. 

Con el paso del tiempo, las tres hermanas tenían fuertes creencias religiosas y la pequeña empezó a cuestionarse cómo podía haber distintas interpretaciones de la biblia. En su delirio compartido, ella era la elegida para poner orden a esta situación. Tras tres días rezando, sin dormir, las hermanas creyeron que debía empezar su trabajo en una casa que no era suya. Fueron a esa casa y pidieron a los dueños que les dejaran entrar. Cuando fueron rechazadas, intentaron entrar a la fuerza. La policía hizo acto de presencia, lo que provocó que las tres hermanas atacaran a los agentes.

 El caso de las hermanas Úrsula y Sabina Eriksson

Los sucesos ocurrieron en, cuando Úrsula y Sabina Eriksson, dos hermanas gemelas estaban siendo detenidas por intentar suicidarse cruzando la autopista. Tras increpar a los agentes y paramédicos y acusarlos de querer robarles los órganos y de que no eran reales, consiguieron escaparse y cruzar la autopista siendo impactadas por dos vehículos.

Úrsula quedó seriamente herida tras ser arrollada por un camión, mientras que Sabina, tras ser atropellada por un coche se recuperó a los pocos días. Tras pasar una noche en el calabozo por intentar agredir a los agentes, continuo con sus delirios. El mismo día de salir a la calle asesinó a un hombre y volvió a intentar suicidarse. Fue condenada a cinco años de cárcel.

A continuación se encuentra el vídeo del altercado de las gemelas con la policía, en el que se puede observar sus delirios psicóticos.


Bibliografía: 

lunes, 14 de diciembre de 2020

Alcoholismo: Definición y causas

ALCOHOLISMO

https://www.fundacionrecal.org/que-es-la-adiccion/tipos-de-adiccion/alcoholismo/

Definición y causas 

El alcoholismo o trastorno por consumo de alcohol, es una enfermedad crónica, progresiva y en muchos casos mortal producida por el consumo incontrolado de bebidas alcohólicas, que interfieren en la salud física, mental, social y/o familiar así como en las responsabilidades laborales. Es un patrón de consumo de alcohol que comprende problemas para controlar el consumo, situaciones en las que existe preocupación por el alcohol, el consumo continuo de este aun cuando cause problemas, la necesidad de tener que beber más para lograr el mismo efecto o la presencia de síntomas de abstinencia cuando se disminuye o suspende rápidamente el consumo. 

Existen dos tipos de dependencia al alcohol:

  • Física. Revela por sí misma cuando se interrumpe la ingesta de alcohol con síntomas muy claros, como temblores, sudoración, e incluso puede provocar la muerte.
  • Psicológica. Una vez superada la dependencia física se debe enseñar a la persona a lidiar con sus emociones y situaciones sin recurrir al consumo del alcohol. Esta es la verdadera dependencia psicológica: pensar que no se es capaz de vivir la vida sin ayuda del alcohol. 

El trastorno por consumo de alcohol puede ser leve o grave y produce una gran angustia reiterada y problemas para desenvolverse en la vida diaria.

El alcoholismo no tiene un causa definida, pero hay factores de riesgo que pueden jugar un papel importante en su desarrollo. De hecho, es una enfermedad biopsicosocial y tiene causas: 

  • Biológicas o genéticas, ya que es más probable el desarrollo de este trastorno en personas con algún familiar alcohólico o con algún otro tipo de trastorno psiquiátrico.
  • Psicológicas. La ansiedad, los conflictos en las relaciones interpersonales, la baja autoestima, la timidez, etc, pueden favorecer su desarrollo. 
  • Sociales. Determinados ambientes sociales facilitan la toma de contacto con el alcohol. 

Con el paso del tiempo, el consumo reiterado de alcohol puede cambiar el funcionamiento normal de algunas áreas del cerebro asociadas con la experiencia de placer, razonamiento y la capacidad de controlar la propia conducta. Todo eso podría ocasionar un deseo repetitivo de tomar alcohol para intentar recuperar los sentimientos positivos o disminuir los negativos.

En la gráfica que os presentamos en la parte inferior, se muestra el consumo de alcohol intensivo durante el año 2017, por género y frecuencia. En ella podemos observar la mayor tendencia al alcoholismo por parte de los hombre ya que, durante toda la gráfica, los valores son mayores en los hombres. Un 50,94 % de las mujeres no habían consumido nunca alcohol, frente al 21,87% de los hombres. 

 


Bibliografía: 

Alcoholismo: Signos y síntomas

 Signos y síntomas

El alcoholismo o trastorno por consumo de alcohol puede ser de tres tipos: leve, moderado o grave, en función de la cantidad de los síntomas que mencionaremos a continuación se presenten. Entre los signos y síntomas más frecuentes, podemos distinguir:
  • Incapacidad para mantenerse sin consumir o limitar la cantidad de alcohol que se consume.
  • Deseo o intentos fallidos de de controlarse o abstenerse del consumo del mismo.
  • Pérdida de tiempo y/o dinero planeando el consumo, consumiendo o por la resaca.
  • Deseo fuerte o necesidad de beber alcohol.
  • Descuido en la higiene personal y la alimentación.
  • Incumplimiento de obligaciones importantes en el trabajo, la escuela o el hogar debido al consumo reiterado de alcohol. 
  • Trastornos del sueño y angustia o presión en el pecho por las mañanas.
  • Consumo continuo de alcohol incluso cuando sabes que esto causa problemas físicos, sociales o interpersonales, o incluso a pesar de haber tenido algún tipo de consecuencia derivada del consumo del mismo.
  • Mentir sobre la cantidad ingerida o esconder botellas. 
  • Sentimientos de culpabilidad el día siguiente junto con lagunas mentales.
  • Beber solo o juntarse con personas con las cuales el único vínculo es la bebida, así como romper el contacto con todos aquellos amigos que no consumen alcohol.
  • Abandono o reducción de actividades sociales o laborales y pasatiempos.
  • Desarrollo de tolerancia al alcohol, de manera que necesitas más cantidad para sentir su efecto o tienes un efecto reducido por la misma cantidad.
  • Presencia de síntomas de abstinencia, como náuseas, sudoración y temblores, cuando no bebes, o beber para evitar estos síntomas.
  • Ponerse a la defensiva al hablar sobre el problema.
  • Incapacidad para divertirse sin la presencia del alcohol.
  • Episodios de cambio de personalidad bajo los efectos del alcohol.
  • Se revisan continuamente las reservas que quedan de bebidas alcohólicas.
  • Se bebe muy rápido y se empiezan a considerar ciertas bebidas alcohólicas, como la cerveza, “no alcohólicas”, debido a la poca graduación de las mismas. 
Bibliografía: 

Alcoholismo: Tratamiento

Tratamiento

Este tratamiento puede variar en función de las necesidades del paciente pudiendo incluir una intervención breve, asesoramiento individual o grupal, un programa ambulatorio o una estancia en residencia como paciente hospitalizado, pero siempre en primera instancia el paciente debe reconocer el problema que tiene con el alcohol para poder empezar el tratamiento de forma consciente. El tratamiento puede consistir en:

  • Desintoxicación y abstinencia: programa de desintoxicación de dos a siete días. 
  • Aprendizaje de habilidades y establecimiento de un plan de tratamiento: establecimiento de metas, técnicas para el cambio de comportamiento, el uso de manuales de autoayuda, asesoramiento y atención de seguimiento en un centro de tratamiento. 
  • Asesoramiento psicológico: ayuda a comprender mejor el problema con el alcohol y apoya la recuperación desde los aspectos psicológicos del consumo. 
  • Medicamentos orales. 
  • Medicamentos inyectables. 
  • Apoyo continuo: tras el tratamiento este apoyo ayuda a dejar de beber, controlar las recaídas y enfrentar los cambios necesarios en el estilo de vida. 
  • Tratamiento del problema psicológico. 
  • Práctica espiritual. 

Programas de tratamiento residencial: en caso de tener un trastorno grave es posible que el paciente necesite una estancia en un centro de tratamiento residencial cuyo programa comprende desde terapia individual hasta terapia de grupo con grupos de apoyo, conferencias educativas… 

Bibliografía: 

Alcoholismo: Otros

Factores de riesgo

Entre los factores de riesgo del alcoholismo se encuentran: 

  • Antecedentes familiares
  • edad e inclusive el círculo de amistades. 
  • Problemas de salud mental: personas que sufren de depresión.
  • Beber alcohol habitualmente durante un tiempo prolongado 
  • Edad: personas que empezaron a beber a una edad muy temprana tienen más riesgo de desarrollar el alcoholismo 
  • Factores psicológicos: baja autoestima, ansiedad. 
  • Sexo: los hombres tienden a tener mayor posibilidad de sufrir de alcoholismo. 
  • Influencias sociales: personas muy influyentes; tanto por amigos, parejas o inclusos de los medios de comunicación

Complicaciones

La dependencia del alcohol llega a afectar a todas las áreas de la vida y de la salud, en las que se incluye:

  • Problemas en las relaciones domésticas o familiares 
  • Resacas: caracterizadas por náuseas, dolores de cabeza, cansancio, debilidad y sensibilidad a la luz 
  • Agresividad incontrolable 
  • Accidentes, tanto caídas como de tráfico. 
  • Menor eficiencia y desempeño en la labor de realizar actividades.
  • Causar un cuadro favorable a la aparición de depresión. 
  • Coma etílico 
  • Mayor facilidad para probar otras sustancias tóxicas y dañinas (drogas fuertes)

Bibliografía: 


viernes, 11 de diciembre de 2020

Síndrome de Diógenes: Definición y causas

 SÍNDROME DE DIÓGENES

https://www.pinterest.es
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Definición y causas

El síndrome de Diógenes es un trastorno del comportamiento que suele darse en las personas mayores de 65 años y se caracteriza por la acumulación de objetos, desperdicios y basura, con el fin de no deshacerse de ninguno de ellos.

Este síndrome se da en personas que tienen una dificultad muy grande para deshacerse o separase de sus bienes y posesiones sin importar el valor que otras personas le den a estos objetos. 

El síndrome de Diógenes suele ser una consecuencia de otras enfermedades previas, como es el trastorno de personalidad obsesivo-compulsivo (TOC), o por otras conductas que pueden agravarse como el coleccionismo.

Se sabe que al menos la mitad de los pacientes que padecen de este síndrome sufren alguna de las siguientes enfermedades mentales:

  • Demencia
  • Depresión psicótica 
  • Trastornos de personalidad

Esta enfermedad es más común en mujeres que en hombres, y se sabe que la mayoría de estas mujeres son viudas.


Bibliografía: 

Síndrome de Diógenes: Signos y síntomas

Signos y síntomas

Las personas que padecen este trastorno presentan aislamiento social, reclusión en el propio hogar y apariencia descuidada por falta de higiene. Son capaces de acumular grandes cantidades de basura en los domicilios, lo que conlleva a problemas vecinales por el mal olor desprendido, y vivir voluntariamente en condiciones de pobreza extrema.

Los pacientes suelen mostrar un descuido en su autocuidado y en la limpieza del hogar. Se aíslan socialmente, paulatinamente van perdiendo contacto con todo su entorno, incluso con familiares cercanos. En las fases más avanzadas de la enfermedad, sólo mantienen el contacto con personas necesarias, con las que interactúan para adquirir comida o algún otro producto de primera necesidad.

Además, pueden llegar a reunir grandes cantidades de dinero en sus casas o en el banco sin ser conscientes de lo que realmente tienen. Aun así, ellos piensan que carecen de recursos económicos, y que por ello necesitan ahorrar y guardar artículos que no tienen ninguna utilidad.

Las personas que padecen este síndrome no son conscientes de ello y rehúsan cualquier tipo de ayuda que se el ofrezca. Las funciones cognitiva y social están claramente alteradas y no existe ningún tipo de patrón a la hora de acumular las cosas.

Bibliografía:

Síndrome de Diógenes: Tratamiento

 Tratamiento

En un primer momento, el tratamiento para este tipo de pacientes se centra en tratar las posibles complicaciones derivadas del mal estado nutricional e higiénico del mismo. Una vez puesta solución a esto último, será necesario instaurar medidas preventivas para que la situación no vuelva a repetirse, para lo que se requerirá un apoyo social o de asistencia domiciliaria suficiente, y así evitar, en el peor de los casos, la hospitalización.


El principal problema de las personas afectadas por este síndrome es que es muy difícil intervenir con ellas, tanto por el propio aislamiento que sufren como por su rechazo a la ayuda. Si no están incapacitados por alguna patología psiquiátrica de base o una demencia, estas no pueden ser ingresadas sin su consentimiento,  por lo que terminan regresando a su tipo de vida anterior. Sin embargo, en el supuesto caso de que la persona acceda a comenzar un tratamiento se requerirá de un trabajo interdisciplinar, y será primordial que la familia se implique en el mismo. 


Por un lado, será necesario realizar una limpieza y desinfección en profundidad de la vivienda. Los estabilizadores del estado de ánimo y los antipsicóticos pueden ayudar para tratar los problemas de raíz etiológica pero además, se requerirá de una terapia psicológica, donde se tratarán determinados pensamientos y emociones, así como consecuencias derivadas del trastorno. Todo ello con el objetivo de que el individuo pueda reconducir su comportamiento hacia una forma saludable de interacción y bienestar.


Bibliografía: